La regeneración en las marcas y el marketing

Hoy, aplicar los principios de economía circular ya no es una excentricidad de cuatro idealistas. Es una estrategia con impacto real, en el planeta, las personas y sí, también en tus resultados.

La buena noticia es que ya no hace falta elegir entre hacer las cosas bien y hacerlas rentables. Ahora se puede diseñar tu marca, tu marketing y comunicación desde la lógica circular y que genere valor. 

Esto ya no es una tendencia emergente, sino una realidad establecida. Oleeeee.

Las marcas que prosperarán no serán las que se adapten superficialmente, sino aquellas que tengan el coraje de reinventarse, encontrando su propósito más auténtico

Lorena Pérez

CEO Marcas Honestas

Tal vez lo sepas desde hace años, o tal vez sea algo que has descubierto recientemente. En cualquier caso, los datos muestran un avance significativo: según el último informe de CircularEconomy.Earth publicado en marzo de 2025, el conocimiento sobre economía circular entre la población española ha ascendido al 73%, un incremento notable respecto al 46% que mostraban estudios anteriores.

La economía circular es un modelo de producción y consumo que apuesta por reciclar, reparar y reutilizar bienes que ya existen, aumentando su ciclo de vida. De este modo se reduce la generación de residuos y el impacto ambiental.

Sin embargo, si en 2022 hablábamos de sumar repensar y rediseñar, hoy quiero compartir lo que he aprendido acompañando a marcas en su camino: la transformación está en regenerar, no solo reducir el daño, sino crear impacto positivo neto.

Para que esto sea útil partimos de la idea de que se quiere que la sostenibilidad y la responsabilidad social sean pilares fundamentales de la marca. Esto se verá tanto en la parte más tangible y práctica (producción, consumo de materias primas y comercialización de sus productos); como en su propósito, filosofía o valores. 

Es decir, en su estrategia de marca. Y sin duda ha de tenerse en cuenta, de algún modo, en todas las acciones de comunicación que se hagan.

Ya sea con sus públicos internos (distribuidores, proveedores y empleados) y los públicos externos. Sin esto es imposible generar experiencias realmente positivas. 

AlmaNatura es un ejemplo de marca pionera en el mundo que tiene esto implantado desde su propósito:

“AlmaNatura existe para mejorar la calidad de vida de las personas en el medio rural y combatir la despoblación construyendo oportunidades a través de proyectos de empleo, educación, salud y uso de la tecnología.”

He observado con atención cómo cada vez más marcas están repensándose desde la regeneración. Sin embargo, muchas todavía cometen el error de no comunicar estos cambios con la misma fuerza regenerativa que aplican en sus operaciones.

Tan importante es hacer cambios como comunicarlos desde un lugar de autenticidad y vulnerabilidad, mostrando el camino recorrido y el que queda por recorrer.


Repensar una marca para impulsar la regeneración

Considerar el impacto no solo ambiental sino también social, cultural y emocional que produce una marca con su presencia en el mundo es algo que ha evolucionado significativamente. Cuando acompaño a marcas en su transformación, siempre priorizo estos elementos:

Más allá de los stakeholders tradicionales, incorporamos a comunidades locales, expertos en regeneración y voces tradicionalmente marginadas. La marca regenerativa se nutre de una inteligencia colectiva diversa. El Global Listening Project de 2024 demostró que las marcas que incorporaron estas prácticas expandidas de escucha incrementaron su índice de lealtad en un 47% y su resiliencia ante crisis en un 63%.

La evolución va desde materiales reciclados hasta materiales realmente regenerativos. Desde las tintas a base de algas que capturan carbono desarrolladas por Algink (que secuestran 3.2 kg de CO2 por litro de tinta utilizada) hasta los nuevos papeles que incorporan semillas de plantas autóctonas que pueden plantarse después de su uso.

La creatividad sigue siendo la reina, pero ahora se evalúa por su capacidad para inspirar cambios positivos. Las tipografías de bajo consumo de tinta han evolucionado hacia la tipografía Eco Sans desarrollada por Adobe en 2024, que reduce el consumo de tinta en un 37% manteniendo legibilidad perfecta incluso para personas con discapacidad visual.

El lenguaje ha trascendido la inclusión básica para abrazar la narrativa regenerativa. No basta con no excluir; ahora buscamos palabras que activen, que despierten, que inviten a la acción consciente. El estudio «Palabras Regenerativas» de la Universidad de Barcelona (2025) identificó 76 términos que generan una respuesta neurológica asociada con comportamientos pro-ambientales y pro-sociales.


Como consultora que ha transitado desde el marketing y branding tradicional hacia la comunicación regenerativa, he aprendido que la verdadera transformación no está solo en lo que comunicamos, sino en cómo esta comunicación genera ondas de cambio positivo.

La regeneración no es solo un concepto más sostenible, es una forma radicalmente diferente de concebir nuestro papel en el mundo. No se trata solo de «hacer menos daño» sino de diseñar sistemas que por su propia naturaleza hagan florecer la vida en todas sus formas.

Las marcas que prosperarán en esta nueva era no serán las que se adapten superficialmente a estos conceptos, sino aquellas que tengan el coraje de reinventarse, encontrando su propósito regenerativo desde su esencia profunda.

La verdadera transformación comienza cuando dejamos de preguntar «¿cómo puedo vender más?» para preguntar: ¿Cómo puede mi marca contribuir al mundo?

Aportas valor.
El problema es que no se nota.