Qué es Marcas Honestas

Una marca honesta es una empresa que vive de acuerdo con lo que dice. No promete lo que no puede sostener. No presume de valores que desaparecen cuando empiezan a costar. No cuenta hacia fuera una historia que su equipo no reconoce por dentro.

Eso no significa ser perfecta. Puede equivocarse, cambiar de opinión, reconocer que todavía no ha llegado donde quiere llegar. La honestidad empieza ahí: en saber quién eres, dónde estás y decidir desde ese lugar.

Una marca honesta también construye salud. Un negocio que crece mientras agota a las personas, deteriora sus relaciones o consume más de lo que devuelve puede ser rentable. Difícilmente podemos llamarlo saludable.

También es regenerativa. Genera dinero y utiliza parte de esa prosperidad para hacer prosperar a las personas, el territorio y el entorno del que forma parte.

Honesta tampoco significa modesta. Puedes querer crecer, ganar mucho dinero y ser líder de tu sector.

La cuestión está en cómo decides hacerlo.

Porque una marca se construye así: decisión a decisión. Y cuando lo que dices, lo que haces y la manera en la que haces negocio empiezan a parecerse, ocurre algo difícil de fabricar con una campaña:

La gente confía en ti.

El sistema Marcas Honestas

Seguimos un orden: Escuchar, ordenar, decidir y dar forma a una marca coherente con el negocio que quieres construir.

Un proceso de cuatro fases con espacio para jugar. Pensar en serio no exige ponerse serios todo el tiempo.

Descubrir

¿Qué tenéis realmente entre manos?

Escuchamos a la dirección, al equipo, a los clientes, a la historia del negocio. Investigamos fortalezas y contradicciones. Venimos a descubrir qué hay de verdad y de valor en lo que ya sois.

En la compañía de danza Rocío Pozo descubrimos que su diferencia no estaba solo en lo que hacían sobre el escenario. Estaba en la historia real de quienes habían creado la compañía. Esa historia pasó a ocupar el centro de la marca.

En Agrolinera encontramos un propósito que iba mucho más allá de vender. Lo conectamos con su territorio y con las personas que viven en él. Hoy ese compromiso forma parte de la empresa y ha sido reconocido con varios premios.

Decidir

¿Qué queréis construir desde ahí?

Con todo lo que hemos escuchado sobre la mesa, toca elegir. Qué ofrecéis. Para quién. Qué queréis defender. Qué merece un sí y qué merece un no.

Porque tener estrategia también significa dejar de decidir cada cosa desde cero.

En Sacalomejor ordenamos una oferta de consultoría de comunicación y dimos forma a Humanidad Aumentada. Seis meses después, aquella idea ya era un MVP probado con clientes reales.

Una pyme que vino a nosotras comunicaba muchas cosas, pero ninguna terminaba de contar por qué sus clientes volvían. Se lo preguntamos a ellos. La respuesta estaba bastante clara: les hacían sentir como en casa. Esa idea acabó dando forma a la marca, desde las palabras hasta la imagen.

Vivir

¿Cómo hacemos que todo esto sea verdad?

Aquí las palabras tienen que bajar a tierra.

¿Cómo se nota un valor cuando alguien entra a trabajar? ¿Cuando llega un cliente? ¿Cuando elegís un proveedor? ¿Cuando toca tomar una decisión difícil?

Todas las empresas se sorprenden en este punto. Empiezan a ver cómo aquello que hemos dicho se activa poco a poco, en una decisión, una conversación, una forma de atender al cliente o elegir proveedor.

Contar

Ahora sí. Hagamos que se vea

Cuando sabemos quiénes sois, qué queréis construir y cómo vais a vivirlo, llega el momento de darle forma.

Creamos una identidad visual y una voz capaces de hacer reconocible todo lo anterior. El diseño llega aquí por una razón: ya sabemos qué tiene que contar.

Allande Stars llevaba tres años con una imagen que parecía dirigida a un público infantil. Su negocio ya había crecido, pero su marca todavía no lo contaba. La nueva identidad puso la imagen a la altura de lo que ya eran: una empresa de divulgación que trabaja con universidades y algunos de los principales centros de investigación astronómica de Europa.

Marcas que inspiran y venden